miércoles, 9 de diciembre de 2015

Guillermo Renzi, zar de la cinematografía del norte

Guillermo Renzi
Guillermo Renzi fue el propulsor del gran desarrollo del negocio de los cines, tanto en en Tucumán como en el resto del norte. Fundó la Compañía Cinematográfica del Norte. Nació en Italia, se radicó en Santiago del Estero y murió en Buenos Aires, en 1953.
Alberto Horacio Elsinger

"Solo triunfa en el mundo quien se levanta y busca a las circunstancias, creándolas si no las encuentra".
La frase de George Bernard Shaw, escritor, crítico y activista político irlandés, define la personalidad del empresario italo-argentino y santiagueño -por adopción- Guillermo Renzi.
El pionero de las proyecciones cinematográficas al aire libre, en la segunda década del siglo pasado, y propulsor del gran desarrollo del negocio cinematográfico no sólo en esta provincia sino también en el norte, construyó un auténtico emporio a partir de esa exhibiciones a la intemperie.

De Rímini a la "Madre de Ciudades"
Sin embargo, el concepto del literato irlandés -ganador del Nobel de literatura (1925) y del Oscar (1938), por el guión de "Pigmalión"- no puede obviar la paradoja de que, esa notable evolución de la industria del celuloide en nuestra provincia, se originó en la vecina y hermana provincia.
Antes de la primera guerra mundial (1914-1918), según los archivos de La Gaceta, "el entonces niño Guillermo, nativo de Rímini -en la región de Emilia, Italia- antes de iniciarse el siglo XX se radicó en la ciudad "Madre de Ciudades", junto con sus hermanos Ricardo y María. Todos habían emigrado desde Europa.

Voluntad férrea
Cuentan quienes conocieron o integraron el entorno de Renzi, que para el denominado "zar" de la cinematografía del noroeste argentino, no había dificultad que lo abatiera. No sólo fundó sino también construyó, administró, arrendó y transfirió, a través de la empresa que formó -primero conocida como Compañía Cinematográfica del Norte y luego Cinematográfica del Norte Sociedad Anónima- numerosas salas o cines del Noroeste y hasta de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.
Tampoco eran pocos quienes lo consideraban un hombre de voluntad férrea. "Todos los caminos le resultaban cortos cuando trataba de imponer alguna de sus iniciativas", dice la necrológica publicada por nuestro diario, en la edición del 13 de febrero de 1953 al día siguiente de su fallecimiento en Buenos Aires.

Emprendedor y visionario
"Renzi fue el primero en comprender, entre los empresarios de su época, que la expansión del cinematógrafo, en el aspecto orgánico de su explotación, representaba no sólo una ventajosa inversión económica sino también una interesante expresión de cultura popular de extraordinarias proyecciones", comentó alguna vez el doctor Antonio Castiglione.
El primer trabajo, en Santiago -donde cursó la escuela primaria y aprendió a leer y escribir en castellano-, del cinéfilo emprendedor fue en el aserradero de don Eugenio Billoni. En esa época, el abuelo del luego gerente de la Compañía Enrique Billoni, era proveedor de durmientes al ferrocarril.
"Don Guillermo era un apasionado de la electricidad y la mecánica -no solo leía textos al respecto sino también se capacitó en ese rubro-, abrió un negocio de artículos e instalaciones eléctricas de todo tipo, en un local frente a la plaza Libertad de la capital santiagueña. Más tarde amplió el negocio con otro local, en Libertad 927. Poseía la mejor casa del ramo. Por entonces ya se había erigido en uno de los técnicos más competentes de la capital santiagueña", destacó el autor de "Comienzo y extensión del Cine en el Noroeste", en la primera parte de la Etapa de Oro.
En Frías, mientras Renzi se consagraba a otros trabajos, efectuó la primera perforación en procura de agua para la población. Antes había efectuado el mismo trabajo en La Banda, con idénticas finalidades. Fue también en Frías donde instaló la primera usina eléctrica para proveer de alumbrado a la población. Diez años más tarde vendió las instalaciones a la compañía Sudamericana de Servicios Públicos.

Primer contacto con el cine
En la segunda mitad de la primera década del siglo pasado Renzi se vinculó con la construcción del teatro 25 de Mayo, de Santiago del Estero. Ya se había constituido como empresa de artículos e instalaciones eléctricas Guillermo Renzi. Ganó la licitación para la confección e instalación de los tableros eléctricos de comando, reflectores y otros artefactos de esa sala. Después colocó las instalaciones de la biblioteca Sarmiento.
Según el diario El Liberal, la iniciación de don Guillermo Renzi en el negocio del cine la realizó en la capital santiagueña, en un zaguán de la casa de José M. Romero. Más tarde continuó en otro galpón... Después Renzi junto a Fortunato Molinari y Vicente Edipo armaron una empresa para arrendar a don Pablo Mazure el cine teatro 25 de Mayo. Financieramente el negocio no prosperó y la sociedad se desarmó. El empresario siguió en el rubro y después de un largo tiempo pasó a explotar el Petit Palais. Ese fue el primer paso para erigir un auténtico emporio que desembarcó en Tucumán.
PRIMERAS NUPCIAS. Guillermo Renzi se casó en primeras nupcias con Bruna Osimani Quadrelli. Ella también era italiana, nacida en el pueblo de Camerano, en la provincia de Ancona, en la región Las Marcas. Pero de este matrimonio no hubo descendencia.
SIN ACENTO. "Don Guillermo se hizo tan santiagueño que no se le notaba su origen italiano. No tenía acento al hablar. Le resbalaban las ´eses´. Además, siempre consideró a Santiago del Estero su patria chica", cuenta Billoni en sus memorias sobre la Compañía.
DISTRIBUIDORA. En 1926, Renzi fundó la primera distribuidora de películas del noroeste. La North Argentina Films e instaló en Tucumán, en 24 de Septiembre al 400, frente a la plaza Independencia. Contrataba películas en exclusividad y a precio fijo para todo el norte.
LA MUERTE. El zar cinematográfico del noroeste murió en Buenos Aires, luego de ser sometido a una intervención quirúrgica, por un afamado cirujano. El 12 de febrero fue velado en la capilla del sanatorio porteño. Solo Billoni y Francisco Gramajo lo velaron durante la noche. Luego fue trasladado a Salta y desde allí a Tucumán.
La última morada. Los restos del pionero del negocio del cine en la región fueron sepultados en el mausoleo del Cementerio del Oeste -junto al féretro de su primera esposa-, que el propio Renzi había mandado a construir en 1948.
INCENDIO. En la madrugada del 11 de octubre de 1937, consigna El Liberal, se incendió el Petit Palais. Se destruyó totalmente y nunca se pudieron establecer las causas.
(De La Gaceta de Tucumán, del 3 de diciembre del 2013)

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